El Milagro Eucarístico de Roma tuvo lugar en el año 1610 dentro de la histórica Iglesia de Santa Pudenziana, en Italia. El evento se centra en un sacerdote que, mientras celebraba la Misa en la Capilla Caetani , fue asaltado por fuertes dudas sobre la presencia real de Jesús en la Eucaristía. Inmediatamente después de consagrar la Hostia, esta se le cayó accidentalmente de las manos. Al tocar una de las gradas de mármol del altar, la Hostia dejó instantáneamente una huella grabada y una mancha de sangre , las cuales, según el documento, se pueden apreciar en la capilla hasta el día de hoy.
Ubicación de la Iglesia de Santa Pudenciana, Roma
Los Cimientos Antiguos de la Iglesia
Antes del milagro, la Iglesia de Santa Pudenziana ya era una de las más antiguas de Roma , construida en el lugar donde el Senador Pudente presuntamente hospedó a San Pedro. Sus hijas, Pudenziana y Praxedes, limpiaban la sangre de los mártires.

La Duda del Sacerdote
En 1610, un sacerdote celebraba la Misa en la Capilla Caetani, dentro de la iglesia. Durante la celebración, sintió fuertes dudas sobre la presencia real de Jesús en la Eucaristía.

La Consagración y la Caída
El sacerdote procedió con la Misa y consagró la Hostia. Inmediatamente después, de manera inadvertida, la Hostia consagrada se le cayó de las manos.

El Impacto Milagroso
La Hostia cayó y tocó el suelo, golpeando una de las gradas de mármol del altar.

La Huella Permanente
La Hostia dejó una huella permanente grabada en el mármol, junto con una mancha de sangre. Esta marca milagrosa se puede apreciar en la capilla hasta el día de hoy.
