Milagro Eucarístico de Pressac, Pressac (FRANCIA), 1643

El Jueves Santo de 1643, se produjo un incendio en la iglesia parroquial de Pressac. El fuego se originó por dos cirios que quedaron encendidos al pie del tabernáculo y destruyó el tabernáculo y una pintura que estaba detrás.

Al inspeccionar los daños, se descubrió que el cáliz que contenía una Hostia consagrada se había fundido. Sin embargo, la base del cáliz permaneció, y sobre ella se formó una “bola de estaño” con el metal derretido. Debajo de este metal, la Hostia consagrada se encontró completamente intacta, habiendo resistido las llamas.

El vicario, Simón Sauvage, llevó la base del cáliz con la Hostia al altar mayor para que todos la vieran. Al día siguiente, Viernes Santo, la Hostia milagrosa, que solo estaba ligeramente quemada en los bordes, fue consumada. Este prodigio fue documentado y está representado en los vitrales de la misma iglesia de Pressac.

Ubicación de San Justo, Pressac

El Incendio en la Iglesia

El Jueves Santo de 1643, después de la Misa, el sacerdote guardó el cáliz con una Hostia consagrada en el tabernáculo. El sacristán cerró la iglesia a mediodía. Dos horas después, los vecinos vieron un humo negro y espeso; dos cirios dejados al pie del tabernáculo, avivados por el aire de unas ventanas abiertas, habían iniciado un incendio.

El Descubrimiento de los Daños

Tras ser advertido, el sacristán y los vecinos entraron a la iglesia. Constataron que el fuego había destruido por completo el tabernáculo y la pintura que estaba detrás.

El Hallazgo de la Hostia Intacta

Entre los escombros, solo quedaron la placa de mármol, el corporal y la base del cáliz. El resto del cáliz se había fundido, concentrándose en una “bola de estaño” sobre la base. Debajo de esta bola de metal fundido, se encontraba la Hostia consagrada, completamente intacta, habiendo resistido las llamas y la fusión del metal.

La Veneración Pública del Milagro

El vicario, Simón Sauvage, corrió al lugar del suceso. Tomó la base del cáliz, que aún estaba hirviendo, y la llevó sobre el altar mayor para que todos los parroquianos pudieran ver y venerar el milagro.

El Consumo de la Hostia Milagrosa

Al día siguiente, durante el oficio del Viernes Santo, la Hostia milagrosa fue consumada. El documento señala que estaba solo ligeramente quemada en los bordes.

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