En el monasterio de San Juan de las Abadesas, ubicado en el Pirineo catalán y fundado originalmente en el año 887, se custodia una reliquia que permaneció oculta durante siglos dentro de una obra de arte. La historia se remonta al año 1251, cuando se creó un grupo escultórico tallado en madera que representaba el descendimiento de la Cruz, una obra destacada por la gran expresividad y belleza del rostro de Jesús. En el momento de su creación, el artista realizó un acto de devoción secreta: cavó un orificio de seis centímetros en la frente de la estatua de Cristo para depositar allí una Hostia consagrada.
Con el paso de los años, la existencia de esta Eucaristía fue completamente olvidada, y el secreto permaneció guardado en el interior de la talla. No fue hasta casi dos siglos después, en 1426, que el misterio salió a la luz durante unos trabajos de restauración. Al examinar la escultura, se descubrió una placa de plata que protegía la cavidad oculta; en su interior hallaron la Hostia de 1251 envuelta en lino blanco y, milagrosamente, se encontraba totalmente incorrupta. Desde aquel hallazgo, la Hostia es venerada bajo el nombre de “el Santísimo Misterio de San Juan de las Abadesas” y continúa siendo objeto de peregrinación.
Ubicación del Monasterio de San Juan de las Abadesas
La Creación de la Obra Maestra
En el año 1251, un artista talla en madera un grupo escultórico que representa el “Descendimiento de la Cruz”. La obra incluye a Jesús, la Virgen María, José de Arimatea, Nicodemo, San Juan y los dos ladrones, logrando una expresividad capaz de suscitar profundas emociones.

El Secreto en la Frente
El artista, en un acto de devoción secreta, cava un orificio de 6 centímetros de diámetro en la frente de la estatua de Jesús para depositar allí la Eucaristía, ocultándola dentro de la escultura.

El Olvido Secular
Desde 1251, la partícula sagrada permanece oculta y olvidada. El grupo escultórico del Descendimiento preside el monasterio, venerado por su belleza, pero sin que nadie sospeche el tesoro que guarda en su interior durante casi dos siglos.

El Hallazgo de la Placa de Plata
En 1426, durante unos trabajos de restauración en la estatua, se descubre la cavidad en la frente, la cual estaba protegida y sellada por una placa de plata que había pasado desapercibida.

La Revelación del Santísimo Misterio
Al retirar la placa, se halla en el interior la Hostia consagrada depositada en 1251, envuelta en un lino blanco. La Eucaristía se encuentra totalmente incorrupta a pesar de los 175 años transcurridos.
