El milagro se originó a raíz de un pleito entre dos molineros. Uno de ellos, en un acto de exasperación, robó la Hostia que había recibido en la Comunión con la intención de esconderla entre las piedras del molino de su rival para calumniarlo.
Durante la fiesta de San Gregorio, la Hostia escondida comenzó a sangrar tan abundantemente que todo el pueblo y el Obispo se enteraron del suceso. El molinero que cometió el sacrilegio se arrepintió y confesó su pecado. El Obispo Federico de Augsburg recogió la Hostia y la depositó en un recipiente precioso en la iglesia de San Martín en Memmingen.
En honor a este prodigio, los ciudadanos de Benningen iniciaron la construcción de una capilla en 1221, conocida como la “Riedkapelle”. Esta capilla fue restaurada y ampliada entre 1674 y 1718 para acoger a los peregrinos. Las pinturas de su interior, que narran los hechos, fueron realizadas por Johann Friedrich Sichelbein.
Actualmente, la parroquia de Benningen conmemora el milagro cada año con una procesión a la Riedkapelle durante la fiesta del Corpus Domini. Aunque la Reliquia original se ha perdido con el paso de los siglos, la capilla y sus pinturas originales, redescubiertas en 1987, permanecen como testimonio del evento.
Ubicación de la Capilla de Riedkapelle
El Plan Sacrílego
Un molinero, exasperado por constantes pleitos con un rival, decidió robar la Hostia que había recibido en la Comunión con la intención de usarla para calumniar a su vecino.

La Profanación en el Molino
El plan del molinero consistía en esconder la Hostia consagrada entre las piedras del molino de su adversario.

La Hostia Sangrante
Durante la fiesta de San Gregorio, la Hostia que había sido escondida en el molino comenzó a sangrar abundantemente.

El Descubrimiento Público
El sangrado fue tan evidente que todo el pueblo de Benningen y el Obispo se enteraron del raro fenómeno.

Arrepentimiento y Veneración
El molinero sacrílego se arrepintió y confesó su pecado. El Obispo Federico de Augsburg tomó la Hostia y la depositó en un recipiente precioso dentro de la iglesia de San Martín en Memmingen.
