El Milagro Eucarístico de Ámsterdam, ocurrido en 1345 en Holanda, es un prodigio centrado en la milagrosa preservación de una Hostia consagrada a pesar de haber sido expuesta al fuego.
La historia comenzó cuando Ysbrand Dommer, gravemente enfermo y al borde de la muerte, recibió la Sagrada Comunión. Tras comulgar, el hombre vomitó en una vasija, cuyo contenido fue arrojado sin querer al fuego de la chimenea por una doméstica. Al día siguiente, la Hostia fue descubierta intacta y flotando en el interior de la chimenea, irradiando una luz extraordinaria.
Lo que siguió fue una serie de eventos que confirmaron la naturaleza milagrosa del evento: aunque Ysbrand recuperó la Hostia y la entregó al párroco, la Partícula regresó milagrosamente a su casa hasta por tres veces. Como consecuencia, su casa fue transformada en una capilla. El culto fue inmediatamente autorizado por el Obispo de Utrech, Jan van Arkel, basándose en un informe detallado de los testigos y el alcalde.
Años más tarde, en 1452, esta primera capilla sufrió un gran incendio, pero la Custodia que contenía la Sagrada Partícula permaneció extrañamente intacta. Aunque la Hostia original fue robada en el siglo XVII, el milagro se conmemora hasta hoy en Ámsterdam con la exposición permanente del Santísimo Sacramento y la famosa procesión silenciosa anual, conocida como Stille Omgang.
Ubicación de la Iglesia de Nuestra Señora (Ámsterdam)
Comunión y Vómito de Ysbrand Dommer
En 1345, pocos días antes de Pascua, el gravemente enfermo Ysbrand Dommer recibió la Comunión de un sacerdote. Después de comulgar, vomitó el contenido en una vasija.

La Hostia en la Chimenea
La doméstica arrojó inmediatamente el contenido de la vasija, incluyendo la Partícula Consagrada, al fuego de la chimenea. Al día siguiente, la Hostia fue encontrada intacta y suspendida dentro de la chimenea, irradiando una extraña luz.

El Milagro del Regreso
Ysbrand recuperó la Hostia, la envolvió en un paño de lino y la llevó al párroco. Sin embargo, el milagro continuó, ya que por tres veces la Hostia regresó milagrosamente a la casa de Ysbrand, obligando al sacerdote a volver por ella.

Autorización y Documentación
El día de Pascua, los testigos y el alcalde de Amstel redactaron un informe detallado de todos los hechos, el cual fue entregado al Obispo de Utrech, Jan van Arkel, quien inmediatamente autorizó el culto al milagro.

Incendio de la Capilla
En 1452, la capilla que se había construido en la casa de Ysbrand Dommer fue destruida por un incendio, pero la Custodia con la Sagrada Partícula permaneció milagrosamente intacta.
