En el año 1411, en Ludbreg, Croacia, un sacerdote celebraba la Misa en la capilla del castillo de los condes Batthyány. Durante la consagración del vino, el sacerdote dudó de la verdad de la transubstanciación. En ese instante, el vino en el cáliz se transformó visiblemente en Sangre.
Confundido, el sacerdote escondió la Reliquia detrás de un muro del altar y obligó al albañil que lo ayudó a guardar silencio. El sacerdote mantuvo el secreto hasta que, poco antes de morir, lo reveló.
La noticia se difundió rápidamente, y Ludbreg se convirtió en un destino de peregrinación. La Santa Sede mandó llevar la Reliquia a Roma. A inicios del siglo XVI, el Papa Julio II convocó una comisión para investigar los hechos, la cual recogió testimonios de curaciones milagrosas. El 14 de abril de 1513, el Papa León X publicó una Bula autorizando la veneración de la Reliquia, la cual él mismo llevó en procesión por Roma. Poco después, la Reliquia fue devuelta a Croacia.
Hasta nuestros días, la Reliquia atrae a miles de fieles y se conserva en una custodia realizada en 1721 por encargo de la condesa Eleonora Batthyány-Strattman.
Ubicación del Santuario de la Preciosísima Sangre, Ludbreg, Croacia
La Duda del Sacerdote en el Altar
En el año 1411, un sacerdote celebraba la Misa en la capilla del castillo de los condes Batthyány en Ludbreg. Durante la consagración del vino, el sacerdote experimentó una fuerte duda sobre la verdad de la transubstanciación.

La Transformación del Vino en Sangre
Inmediatamente después de que el sacerdote dudara, el vino contenido en el cáliz se transformó visiblemente en Sangre.

La Ocultación de la Reliquia
Lleno de confusión y miedo, el sacerdote decidió esconder la Reliquia. Mandó ocultar el cáliz con la Sangre detrás de un muro del altar principal. El albañil que realizó el trabajo fue obligado por el sacerdote a guardar silencio sobre el hecho.

La Confesión en el Lecho de Muerte
El sacerdote mantuvo el secreto durante el resto de su vida. Sin embargo, poco antes de morir, finalmente reveló el milagro y el lugar donde había escondido la Reliquia. Tras su confesión, la noticia se difundió rápidamente y Ludbreg se convirtió en un lugar de peregrinación.

La Procesión Papal en Roma
Después de que la Santa Sede investigara los hechos y los testimonios de curaciones milagrosas, el Papa León X publicó una Bula el 14 de abril de 1513, permitiendo la veneración de la Reliquia. El propio Papa llevó la Reliquia en procesión solemne por las calles de Roma.
