La Aparición de la Medalla Milagrosa, París (Rue du Bac), Francia, 1830

Aquí se describe la historia de Santa Catalina Labouré, nacida en Francia en 1806. En 1830, ingresó como novicia en la casa madre de las Filles de la Charité en la Rue du Bac, París.

Ese mismo año, Catalina tuvo una famosa aparición de la Virgen María Inmaculada. En la visión, la Virgen se apareció de pie sobre un globo, sosteniendo en sus manos otro globo dorado que, según explicó, representaba al mundo entero, a Francia y a cada persona. De sus manos emanaban rayos, descritos como “símbolo de las gracias que yo derramo sobre las personas que me lo piden”.

Alrededor de la figura se formó un óvalo con la inscripción: “OH. MARÍA, SIN PECADO CONCEBIDA, ROGAD POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS”. La Virgen también se mostró pisando la cabeza de una serpiente.

Luego, la visión se volteó para mostrar el reverso de la medalla: el monograma de María (una “M”) sobrepuesto por una cruz y, debajo, los dos Corazones, el de Jesús coronado de espinas y el de María atravesado por una espada , todo rodeado por doce estrellas.

Catalina escuchó una voz que le indicó: “haz acuñar una medalla sobre este modelo”, y se le dijo que las personas que la llevaran recibirían “abundantes gracias”. El documento también menciona que Catalina tuvo la gracia de ver a Jesús en la Hostia consagrada durante su tiempo en Rue du Bac.

Ubicación Filles de la Charité en la Rue du Bac, París

La Primera Aparición

Mientras Catalina Labouré, una novicia, estaba en adoración silenciosa, escuchó un ruido como el de un vestido de seda. Al mirar, vio a la Santísima Virgen de pie sobre un globo , sosteniendo en sus manos otro globo dorado más pequeño, coronado por una cruz, con los ojos elevados al Cielo.

Los Rayos y la Invocación

La Virgen explicó que los rayos que salían de sus manos (implícito en la descripción de la medalla) eran el símbolo de las gracias que derramaba sobre quienes se las pedían. Entonces, se formó un cuadro ovalado alrededor de la Virgen con la inscripción en letras de oro: “OH. MARÍA, SIN PECADO CONCEBIDA, ROGAD POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS”.

El frente de la medalla

«Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti»

El Reverso de la Medalla

El cuadro se volteó, revelando el reverso de la medalla. Mostraba el monograma de María (una “M”) con una cruz sobrepuesta. Debajo, estaban los dos Corazones: el de Jesús, coronado de espinas, y el de María, atravesado por una espada , todo rodeado por doce estrellas. Una voz le dijo a Catalina que hiciera acuñar una medalla según ese modelo.

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