El Milagro Eucarístico de Onil tiene su origen en un crimen sacrílego ocurrido el 15 de noviembre de 1824, cuando Nicolás Bernabeu, un antiguo monaguillo de la localidad, sustrajo de la iglesia parroquial la custodia con el Santísimo Sacramento junto a otros objetos sagrados. Aunque el ladrón intentó vender el botín en Alicante y fue arrestado por las autoridades, se negó a confesar dónde había ocultado la Hostia consagrada, lo que provocó una intensa búsqueda por parte de los fieles y las autoridades civiles durante varios días.
La incertidumbre terminó el 28 de noviembre de ese mismo año, cuando una mujer llamada Teresa Carbonel encontró la custodia y la Partícula abandonadas en un campo de hortalizas del paraje “la Pedrera”, en el municipio vecino de Tibi. Tras el hallazgo, la reliquia fue devuelta inmediatamente a Onil, donde fue recibida con gran júbilo y celebraciones que dieron origen a la festividad de “Nuestro Señor Robat”. El prodigio central de esta historia radica en la preservación sobrenatural de la Hostia, la cual se ha mantenido incorrupta e intacta por casi dos siglos, un hecho que fue autenticado oficialmente 119 años después del robo, en 1943, por el delegado del Arzobispo de Valencia.
Iglesia de San Santiago Apóstol, Onil, España
El Robo Sacrílego
El 15 de noviembre de 1824, Nicolás Bernabeu, un antiguo monaguillo de la iglesia, roba la custodia con el Santísimo Sacramento y otros objetos sagrados de la Iglesia de San Santiago Apóstol en Onil.

El Intento de Venta y Arresto
Nicolás intenta vender los objetos robados a un comerciante en la ciudad de Alicante. La noticia del robo ya se había difundido, lo que lleva a las autoridades a sospechar, arrestarlo e interrogarlo, aunque él se niega a revelar el paradero de la Hostia.

El Hallazgo en “La Pedrera”
El 28 de noviembre de 1824, Teresa Carbonel, una mujer del pueblo vecino de Tibi, encuentra la custodia robada con la Hostia consagrada escondida en un campo de hortalizas en la zona conocida como “la Pedrera”.

El Regreso Triunfal a Onil
Teresa lleva la reliquia recuperada de regreso a Onil inmediatamente. El pueblo recibe la Hostia recuperada con grandes festejos y alegría por la recuperación del Santísimo.

La Confirmación de la Incorrupción (El Legado)
Aunque la confirmación oficial fue en 1943 (119 años después), el hecho central es que la Hostia se ha mantenido intacta y perfectamente conservada en la custodia durante casi dos siglos, siendo venerada en el altar mayor.
