En el año 1383, tras un violento incendio que devastó la iglesia del pueblo de Wilsnack, Alemania, se descubrieron tres Hostias consagradas que permanecieron intactas y sangraban. Este suceso fue rápidamente considerado un milagro, atrayendo a un gran número de peregrinos.
Uno de los prodigios más notables asociados fue la curación de un caballero ciego, Dietrich von Wenckstern, quien recuperó la vista después de arrepentirse de su escepticismo sobre el milagro. El culto fue confirmado por el obispo local en 1384 y aprobado oficialmente mediante dos Bulas del Papa Eugenio IV en 1447.
Gracias a las donaciones de los peregrinos, se construyó la imponente iglesia gótica de San Nikolai para venerar las Hostias. Wilsnack se convirtió así en uno de los centros de peregrinación más importantes de Europa hasta el siglo XVI. Las reliquias fueron finalmente destruidas en un incendio en 1522, pero el evento quedó documentado en numerosos testimonios y obras de arte.
Ubicación de la Iglesia de San Nikolai, Wilsnack
El Saqueo e Incendio
En agosto de 1383, el caballero Heinrich von Bülow saqueó e incendió el pueblo de Wilsnack, lo que resultó en la destrucción de la iglesia parroquial local.

El Hallazgo Milagroso
Después del incendio, mientras se revisaban los restos carbonizados de la iglesia parroquial, se encontraron tres Hostias consagradas que estaban completamente intactas y de las cuales brotaba sangre.

La Curación de Dietrich von Wenckstern
Un caballero llamado Dietrich von Wenckstern quedó ciego y albergaba dudas sobre la autenticidad del milagro. Sin embargo, recuperó la vista inmediatamente después de arrepentirse de su incredulidad.

Confirmación y Peregrinación
La noticia del milagro se extendió rápidamente. En 1384, el Obispo de Havelburg confirmó oficialmente el prodigio. El Papa Urbano VI concedió fondos y, gracias a las donaciones de los numerosos peregrinos, se financió la construcción de la enorme iglesia de San Nikolai en honor al Milagro.

Destrucción de las Reliquias
El culto y la peregrinación continuaron durante más de un siglo, pero en el año 1522, la Custodia que albergaba las tres Hostias milagrosas fue destruida en un incendio.
