La historia comienza cuando un sacerdote, posteriormente identificado como el capellán Lorenzo, fue llamado de urgencia para administrar el Viático (la Eucaristía) a un enfermo moribundo en los confines rurales de la parroquia. Dado que ni la hora ni la estación eran apropiadas para una procesión formal, el sacerdote partió discretamente, acompañado únicamente por un monaguillo.
Mientras la pequeña comitiva se acercaba al río Muson, en medio de los prados de pastoreo, ocurrió el hecho extraordinario. Varios asnos que estaban pastando libremente se dirigieron hacia el sacerdote que portaba el Santísimo Sacramento. Al llegar frente a él, los animales realizaron una genuflexión inesperada, arrodillándose en el prado.
No contentos con este acto inicial de reverencia, los asnos continuaron siguiendo al Viático hasta la casa del enfermo, repitiendo la genuflexión. Después de este acompañamiento, retrocedieron con el sacerdote Lorenzo hasta detenerse de nuevo en la pradera.
Este prodigio fue posteriormente conocido y documentado por figuras notables, incluido el jesuita Siervo de Dios, Simón Rodrigues, quien, junto con San Ignacio de Loyola, pasó por la zona en 1536 y comprobó el suceso.
Ubicación de la Iglesia de San Bartolomé Apostol, Salzano
Llamada de Emergencia al Sacerdote
Un sacerdote (identificado como Lorenzo en una versión posterior) fue llamado con urgencia para administrar el Viático (la Eucaristía para los moribundos) a un enfermo que estaba en peligro de muerte.

La Partida con el Santísimo
Debido a que la estación (probablemente invierno) y la hora no eran adecuadas para una procesión formal, el sacerdote tuvo que salir de la iglesia únicamente con un monaguillo para llevar el Santísimo Sacramento.

Encuentro en los Prados
Al llegar a los prados cerca del río Muson (también conocido como Cime) , el sacerdote y el monaguillo fueron interceptados por varios asnos que estaban pastando en el campo.

El Milagro de la Genuflexión
Los asnos se dirigieron directamente hacia la comitiva y, una vez frente al sacerdote, se arrodillaron ante el Santísimo Sacramento.

Seguimiento y Retorno
Después de arrodillarse, los asnos continuaron siguiendo al Viático hasta la casa del enfermo, repitiendo la genuflexión, y luego retrocedieron con el sacerdote hasta que se detuvieron de nuevo en la pradera.
