Milagro Eucarístico de Legnica, Polonia, 2013

El Milagro Eucarístico de Legnica, Polonia, ocurrió el 25 de diciembre de 2013, en la iglesia de San Jacinto. El evento comenzó cuando, durante la Comunión en la Santa Misa, una Hostia consagrada cayó inadvertidamente al suelo. Siguiendo las normas canónicas, la Hostia fue recogida y colocada en un recipiente con agua, y posteriormente guardada en el tabernáculo para su disolución.

Días después, el 4 de enero de 2014, el párroco, Don Andrzej Ziombra, y otros sacerdotes descubrieron que la Hostia no se había disuelto y que había aparecido una mancha roja en una porción de su superficie. El color de la mancha cambió de un rojo intenso a un rojo amarronado con el paso de los días.

Informado del suceso, el entonces obispo de Legnica, Stefan Cichy, instituyó una comisión teológica y científica para analizar el fenómeno. Las muestras fueron tomadas por científicos el 26 de enero de 2014. Los análisis iniciales descartaron la presencia de bacterias u hongos.

El segundo análisis histopatológico, realizado también en el Instituto de Medicina Forense de Szczecin, concluyó que los fragmentos de tejido contenían partes fragmentadas de músculo estriado transversal. Los resultados finales confirmaron que se trataba de un tejido similar al “músculo cardíaco humano, con alteraciones que aparecen a menudo durante una agonía”. También se encontró ADN humano en la sangre hallada.

Los resultados de los análisis fueron presentados al Vaticano, concretamente a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que reconoció el carácter sobrenatural del suceso. El 10 de abril de 2016, el obispo Zbigniew Kiernikowski comunicó oficialmente los resultados a los fieles. Siguiendo las indicaciones de la Santa Sede, el obispo ordenó preparar un lugar adecuado para exponer la “preciosa reliquia” para la adoración de los fieles.

El documento destaca que los resultados de Legnica son similares a los de otros milagros eucarísticos como el de Lanciano (siglo VIII), Sokolka (2008), Tixtla (2006) y Buenos Aires (1996).

Ubicación del Santuario de San Jacinto

La Caída de la Hostia Consagrada

Durante la Santa Misa, en el momento de la Comunión, una Hostia consagrada se cayó inadvertidamente al suelo en la iglesia dedicada a San Jacinto en Legnica.

Preservación de la Hostia en Agua

Tras ser recogida, la Hostia caída fue colocada inmediatamente en un recipiente con agua y guardada en el tabernáculo, según lo prescrito por el Código de Derecho Canónico en estos casos.

Aparición de la Mancha Roja

Al inspeccionar la Hostia casi dos semanas después (el 4 o 5 de enero de 2014), el párroco, Don Andrzej Ziombra, y otros sacerdotes notaron que la Hostia no se había disuelto y que había aparecido una mancha roja en aproximadamente una quinta parte de su superficie.

Toma de Muestra para Análisis Científico

Tras informar al obispo Stefan Cichy, se instituyó una comisión teológica y científica. Los científicos tomaron directamente la muestra de la Hostia manchada el 26 de enero de 2014 para el análisis.

Revelación de los Resultados

Los análisis histopatológicos realizados en dos institutos forenses confirmaron que la muestra consistía en fragmentos de músculo estriado transversal, que se asemeja al músculo cardíaco humano con alteraciones típicas de la agonía. El Vaticano reconoció el suceso como de carácter sobrenatural.

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