Milagro Eucarístico de Ettiswil, Suiza, Año 1447

El Milagro Eucarístico de Ettiswil tuvo lugar en Suiza en el año 1447, cuando una mujer llamada Anna Vögtli, vinculada a una secta satánica, logró sustraer la Hostia Magna de la iglesia parroquial. Tras cometer el sacrilegio, la mujer intentó huir con la Eucaristía, pero al pasar cerca del cementerio, el Santísimo Sacramento se volvió sobrenaturalmente pesado, impidiéndole avanzar o retroceder. Agotada y presa del pánico, se vio obligada a arrojar la Hostia en un matorral de ortigas junto a una empalizada.

El hallazgo se produjo poco después gracias a Margarita Schulmeister, una joven guardiana de cerdos, quien notó que sus animales se detenían obstinadamente y se negaban a caminar al acercarse al lugar donde reposaba el Sacramento. Al investigar con la ayuda de dos jinetes que pasaban por la zona, descubrieron la Hostia suspendida en el aire entre la hierba, rodeada de una luz resplandeciente y dividida en siete fragmentos que formaban la figura de una flor similar a una rosa.

Cuando el sacerdote local acudió procesionalmente para recuperar la Sagrada Forma, logró recoger los seis fragmentos que formaban los pétalos de la flor. Sin embargo, ante la mirada atónita de los fieles, la partícula central se enterró por sí misma en el suelo, desapareciendo en la tierra. Este hecho fue interpretado como un signo divino imperativo, lo que llevó a la construcción y consagración de una capilla y un altar en ese punto exacto en 1448, convirtiéndose en un importante lugar de peregrinación enriquecido con numerosas indulgencias papales a lo largo de los siglos.

Ubicación de las Capillas sacramentales Ettiswil

El Robo Sacrílego

En mayo de 1447, Anna Vögtli, miembro de una secta satánica, se infiltra en la iglesia parroquial. Logra meter la mano a través de las rejas de hierro del coro y sustrae el copón con la Hostia Magna.

El Peso Insoportable

Huyendo con la Hostia robada, Anna pasa el cementerio, pero de repente el Santísimo Sacramento se vuelve insoportablemente pesado. Incapaz de avanzar o retroceder debido al peso sobrenatural, arroja la Hostia en un matorral de ortigas cerca de una empalizada.

El Hallazgo de la Pastora

Una joven guardiana de cerdos llamada Margarita Schulmeister pasa cerca del lugar con sus animales. Los cerdos se detienen abruptamente y se niegan a caminar más al acercarse al sitio donde estaba la Hostia, comportándose de manera inusual.

La Flor de Luz

Margarita pide ayuda a dos hombres a caballo que pasaban por ahí. Al investigar entre las hierbas, descubren la Hostia robada dividida en siete partes: seis forman una flor parecida a una rosa y están rodeadas de una luz muy viva y resplandeciente.

El Milagro de la Tierra

El párroco llega procesionalmente para recuperar la Hostia. Logra recoger los seis pedazos que formaban los pétalos, pero cuando intenta tomar la partícula central, esta se entierra sola en el suelo ante los ojos de todos, desapareciendo en la tierra. Este sitio se convierte en el lugar del altar del futuro santuario.

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