Milagro Eucarístico de Dronero, Dronero, Italia, 1631

En 1631, un terrible incendio estaba destruyendo la ciudad de Dronero, Italia. Como nadie podía apagarlo, un sacerdote capuchino, el Padre Mauricio de Ceva, decidió llevar el Santísimo Sacramento (la Eucaristía) en procesión hacia las llamas.

Milagrosamente, justo cuando el sacerdote llegó con la Hostia, el fuego se detuvo por completo, salvando a la ciudad. La gente quedó asombrada y agradecida, y este milagro se conmemora allí desde entonces.

Ubicación de la Iglesia de Santa Brígida, Dronero

El Incendio Incontrolable

En 1631, una joven campesina en Dronero encendió imprudentemente paja seca, lo que provocó un gran incendio que, ayudado por un fuerte viento, se extendió rápidamente por la ciudad, amenazando con destruir las casas del barrio de Maira. Los esfuerzos por extinguirlo fueron inútiles.

La Procesión de la Eucaristía

Ante la incapacidad de controlar el fuego, el Padre capuchino Mauricio de Ceva, animado por una gran devoción a la Eucaristía, tomó la Hostia Magna de la iglesia de Santa Brígida y se dirigió en una solemne procesión con el Santísimo Sacramento hacia el lugar del incendio.

La Extinción Milagrosa del Fuego

Tan pronto como el Padre Mauricio de Ceva llegó al lugar del incendio con el Santísimo Sacramento, el fuego cesó milagrosamente de avanzar, deteniéndose por completo.

La Adoración y Alabanza Popular

Inmediatamente después de que el fuego se detuvo, el pueblo, conmovido y lleno de asombro, comenzó a alabar y dar gracias a Dios por el milagro presenciado.

La Conmemoración Anual

Cada año, en ocasión de la fiesta del Corpus Christi, los ciudadanos de Dronero honran la memoria del Prodigio con una procesión solemne llevando el Santísimo Sacramento, y una inscripción en mármol detalla el milagro.

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