El milagro ocurrió en Boxtel, Holanda, alrededor del año 1380, en la iglesia de San Pedro. El sacerdote Eligio Van der Aker estaba celebrando la Misa cuando, accidentalmente, derramó el vino blanco consagrado. El prodigio ocurrió inmediatamente: el vino se transformó visiblemente en Sangre, tiñendo el corporal y el mantel del altar.
Atormentado por el temor y la confusión, el sacerdote intentó infructuosamente lavar las manchas. Al no poder eliminar la Sangre, ocultó las reliquias bajo su cama y mantuvo el secreto durante años.
Justo antes de morir, el sacerdote Eligio reveló el secreto a su confesor, el padre Enrico van Meerheim. El confesor informó inmediatamente al Cardenal Pileus, legado apostólico, quien ordenó una exhaustiva investigación de los hechos. Al confirmar el prodigio, el Cardenal Pileus autorizó el culto al Milagro Eucarístico mediante un decreto el 25 de julio de 1380.
Aunque las reliquias fueron trasladadas a Hoogstraten en 1652 para protegerlas de conflictos religiosos, el corporal manchado de Sangre fue devuelto a Boxtel en 1924. Hoy en día, los ciudadanos de Boxtel organizan una solemne procesión cada año en la fiesta de la Santísima Trinidad para conmemorar y venerar la Reliquia del corporal.
Ubicación de la Iglesia de Santa Catalina, Hoogstraten
La Celebración y la Caída
Mientras celebraba la Misa en la iglesia de San Pedro en Boxtel, el sacerdote Eligio Van der Aker dejó caer accidentalmente el cáliz con el vino blanco consagrado.

La Transformación Visible
En el instante en que el vino consagrado (que era blanco) cayó, se transformó visiblemente en Sangre, manchando de inmediato el corporal y el mantel de altar.

El Intento de Limpieza Fallido
Una vez concluida la Misa, el sacerdote corrió a la sacristía para intentar lavar las manchas de Sangre del corporal y el mantel, pero todos sus intentos de limpieza fueron inútiles.

La Revelación del Secreto
El sacerdote, Eligio, escondió el corporal y el mantel manchados bajo su cama y solo reveló el secreto del milagro a su confesor, el padre Enrico van Meerheim, justo antes de morir.

La Autorización Apostólica
El confesor informó al Cardenal Pileus (Legado Apostólico del Papa Urbano VI), quien ordenó una investigación. Tras la investigación, el Cardenal autorizó el culto del Milagro Eucarístico con un decreto con fecha del 25 de julio de 1380.
