En el año 1400, en Boxmeer, Holanda, el sacerdote Arnoldus Groen se encontraba celebrando la Misa en la Iglesia de San Pedro y Pablo. Tras la consagración, fue asaltado por una profunda duda sobre la real presencia de Jesucristo en las especies del pan y el vino.
De manera dramática, y como respuesta a su escepticismo, las especies del vino consagradas comenzaron a hervir vigorosamente, hasta desbordarse del cáliz. El vino se transformó milagrosamente en Sangre, la cual se derramó sobre el corporal (la tela litúrgica). La Sangre, al caer, se coaguló hasta formar una masa sólida.
Al presenciar el prodigio, el sacerdote imploró perdón a Dios por su falta de fe. En ese instante de arrepentimiento, la efusión de Sangre se detuvo. La reliquia del corporal manchado y la Sangre coagulada se conservan hasta hoy, y cada año se celebra el aniversario del milagro con una procesión solemne.
Inicio de la Duda del Sacerdote
El sacerdote Arnoldus Groen estaba celebrando la Misa en la Iglesia de San Pedro y Pablo. Inmediatamente después de la consagración, dudó de la real presencia del Señor en las especies.

El Vino Comienza a Hervir y Derramarse
Como respuesta al acto de duda del sacerdote, las especies del vino consagradas comenzaron a hervir y desbordarse fuera del cáliz.

La Transformación en Sangre
El vino se había convertido en Sangre. Esta Sangre real se derramó del cáliz para caer y manchar el corporal.

La Sangre se Coagula en el Corporal
La Sangre derramada sobre el corporal se coaguló, formando una masa sólida grande como una nuez.

El Perdón y el Cese del Milagro
El sacerdote imploró perdón a Dios por su duda. En ese preciso instante, la efusión de Sangre del cáliz cesó.
