Milagro Eucarístico de Austria, Fiecht, 1310

El Milagro (1310): Sucedió en San Georgenberg-Fiecht. Durante la Misa, un sacerdote experimentó dudas sobre la presencia real de Jesús en las especies consagradas. Inmediatamente después de la consagración, el vino se transformó visiblemente en Sangre , la cual comenzó a hervir en el cáliz hasta derramarse.

Testigos y Sucesos Posteriores: El abad Rupert, sus monjes y numerosos peregrinos presentes se acercaron y constataron el suceso. El sacerdote no pudo beber toda la Sangre, por lo que el abad vertió el resto en un recipiente junto con el paño del cáliz y lo depositó en el tabernáculo.

Investigación y Veneración: La noticia atrajo a muchos peregrinos. Debido al creciente número de devotos, en 1472, el Obispo Georg von Brixen envió una comisión para analizar el fenómeno. Tras la investigación, se declaró la autenticidad del milagro y se promovió la adoración a la Santa Sangre.

Significado Histórico: Un cronista de 1480 (170 años después) escribió que la Sangre se mantenía “fresca como si hubiese brotado hoy de una herida”. Además, alrededor de 1593, durante el cisma protestante, los monjes usaron el milagro como prueba de la presencia real de Cristo para contrarrestar la difusión de los dogmas de Lutero en el Tirol.

Actualidad: La reliquia de la Santa Sangre sigue siendo custodiada en el Monasterio de San Georgberg.

Fuente Original: https://www.miracolieucaristici.org/es/Liste/list.html

Ubicación del Monasterio benedictino de San Georgenberg, Austria

El momento de la duda

El conflicto interno del sacerdote: La escena se centra en el sacerdote en el altar, justo en el instante de la consagración. Su rostro refleja una profunda crisis de fe y duda espiritual, momentos antes de que ocurra el milagro.

El Prodigio en el Cáliz: El vino en el cáliz se transforma en sangre real que hierve intensamente. La sangre sube hasta derramarse por los bordes, manchando el mantel blanco del altar ante la mirada atónita y temerosa del sacerdote.

El asombro de los testigos: Captura la reacción inmediata de los monjes y peregrinos presentes. Al acercarse al altar, sus expresiones muestran una mezcla de asombro, reverencia y temor al presenciar el milagro.

La Custodia de la Reliquia: Pasado el momento del milagro, el abad recoge con sumo cuidado la sangre sobrante y el paño utilizado para limpiar el cáliz. La deposita en un recipiente para ser preservada con reverencia en el tabernáculo.

La confirmación eclesiástica: Años después, una comisión de clérigos de alto rango analiza la reliquia de la sangre. La escena muestra el acto formal de investigación y verificación para declarar oficialmente la autenticidad del milagro.

Nota: Las ilustraciones de este artículo son representaciones generadas por IA, creadas para ayudar a visualizar los eventos del milagro.

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