El Milagro Eucarístico de Bois-Seigneur-Isaac tuvo lugar en Bélgica, en el año 1405. El evento central fue una Hostia consagrada que sangró, manchando un Corporal.
La historia comienza con Jean de Huldenberg, a quien Jesús se le apareció durante tres noches consecutivas, mostrándole su cuerpo cubierto de llagas. En la tercera aparición, el Señor le indicó que fuera a la capilla de Isaac. Paralelamente, el párroco, Pierre Ost, escuchó una voz que le ordenaba celebrar Misa en esa misma capilla.
Durante la Misa, a la que asistieron los fieles, incluido Jean de Huldenberg , el sacerdote encontró un fragmento de la Hostia consagrada de una Misa anterior pegado al Corporal. Al intentar consumir el fragmento, este no se desprendió de la tela y, en su lugar, comenzó a sangrar.
El sacerdote palideció, pero Jean de Huldenberg lo confortó, diciéndole que no temiera y que la maravilla provenía de Dios. Luego, le narró las visiones que había tenido. La Sangre continuó fluyendo durante cuatro días, tiñendo gran parte del Corporal antes de coagularse.
El Obispo de Cambrai, Pierre d’Ailly, fue informado, examinó personalmente el Corporal y lo custodió por casi dos años, tiempo durante el cual fue imposible quitar la mancha de Sangre. Tras la investigación, el Obispo autorizó el culto a la Sagrada Reliquia el 3 de mayo de 1413 e instituyó una procesión solemne.
En 1424, el Papa Martín V aprobó la construcción del Monasterio de Bois-Seigneur-Isaac, que sigue siendo un lugar de peregrinación. La reliquia del Corporal manchado de Sangre se conserva en la capilla del monasterio para la veneración.
Ubicación de la Abadia Premostratense, Capilla de la Santa Sangre
La Aparición a Jean de Huldenberg
A partir de un martes antes de Pentecostés de 1405, Jesús se apareció durante tres noches seguidas a Jean de Huldenberg, mostrándole su cuerpo cubierto de llagas. En la tercera noche, el Señor le ordenó: “anda a la capilla de Isaac, allá me encontrarás”.

El Milagro en el Altar
El párroco, Pierre Ost, siguiendo una voz que se lo ordenó , celebró Misa en la capilla de Isaac con los fieles, incluyendo a Jean de Huldenberg. Al abrir el Corporal, notó un fragmento de la Hostia consagrada de una Misa anterior. Al intentar consumirla, la Hostia no se desprendió del paño y comenzó a sangrar.

El Consuelo del Laico
Mientras el sacerdote palidecía de miedo , Jean de Huldenberg se dio cuenta de todo y lo confortó, diciéndole: “no tengáis miedo, esta maravilla viene de Dios”. Acto seguido, le narró las visiones que había tenido.

La Investigación Episcopal
El Obispo de Cambrai, Pierre d’Ailly, fue informado y quiso examinar personalmente el Corporal teñido de Sangre. La reliquia permaneció custodiada en su casa por casi dos años , tiempo durante el cual todo intento de quitar la mancha de sangre fue inútil.

La Aprobación y Procesión
El 3 de mayo de 1413, el Obispo Pierre d’Ailly declaró que el Corporal podía ser venerado como Reliquia Sagrada. Ese mismo día , instituyó y organizó una procesión solemne en honor al milagro, con la exposición pública del Santísimo Sacramento.
