Milagro Eucarístico de Santarém, Portugal, Año 1247

El Milagro Eucarístico de Santarém, Portugal, ocurrido en 1266, es considerado uno de los más importantes del mundo católico, a la par del de Lanciano. El evento central narra la historia de una mujer de Santarém que, consumida por los celos hacia su marido, buscó la ayuda de una hechicera. Como remedio, la hechicera le aconsejó robar una Hostia consagrada para crear un filtro de amor.

Tras comulgar, la mujer robó la Hostia y la escondió en un paño de lino, pero inmediatamente la tela se manchó de Sangre. Aterrorizada, regresó a su casa y vio con gran maravilla que la Sangre brotaba de la Partícula. Ella depositó la Hostia en un cajón, pero durante la noche, el cuarto se iluminó por fuertes rayos de luz que emanaban del mueble. Este fenómeno alertó a su marido, quien la interrogó hasta que ella le narró todo lo sucedido.

Al día siguiente, los esposos informaron al párroco. La Hostia fue recuperada de la casa y trasladada a la iglesia de San Esteban en una solemne procesión. Se documenta que la Hostia sangró por tres días consecutivos. Originalmente se conservó en un relicario de cera de abejas.

Posteriormente, en 1340, ocurrió un segundo milagro: el recipiente de cera fue encontrado roto, y en su lugar apareció un recipiente de cristal que contenía la Hostia, así como la Sangre mezclada con la cera. La Hostia se transformó en carne que sangraba y ha destilado Sangre a lo largo de los siglos, en ocasiones mostrando imágenes de Jesucristo.

La Reliquia se conserva hasta hoy en Santarém, en la iglesia de San Esteban, conocida actualmente como el Santuario del Santo Milagro. La casa de los esposos, donde ocurrió el evento, fue convertida en capilla en 1684.

Ubicación del Santuario del Milagro Eucarístico de Santarém

El Encargo de la Hechicera

Una joven mujer de Santarém, celosa de su marido, buscó una hechicera. La hechicera le sugirió robar una Hostia consagrada de una iglesia para hacer con ella un “filtro de amor”.

El Robo y el Sangrado Inicial

La mujer robó la Hostia consagrada de la iglesia. La escondió inmediatamente en un paño de lino, el cual se manchó de Sangre de manera instantánea.

El Descubrimiento de la Luz

La mujer guardó la Hostia sangrante en un cajón de su dormitorio. Durante la noche, el cajón comenzó a emitir intensos rayos de luz que iluminaron el cuarto como si fuera de día, lo que llevó a su marido a interrogarla y a descubrir el robo.

La Procesión Solemne

Al día siguiente, los esposos informaron al párroco. Este fue a la casa, recuperó la Hostia y la llevó de regreso a la iglesia de San Esteban en una procesión solemne, acompañado por muchos religiosos y laicos.

El Milagro del Recipiente de Cristal (1340)

En 1340 se produjo otro milagro: el recipiente de cera de abejas que contenía la Hostia se encontró roto en pedazos en el tabernáculo. En su lugar, se encontró un recipiente de cristal que contenía la Hostia junto con la Sangre mezclada con la cera derretida.

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